Acá seguro que no se iba a escuchar ningún "eat the food!". Era imposible comer despacio ante semejantes porciones y tan ricos sabores. Esto fue pollo frito con papas fritas, arroz (¡te lo sirven hasta en el desayuno!) y ensalada de repollo colorado y tomate. Obvio que estaba riquísimo, y así llenos como estabamos nos fuimos al mar otro rato antes de ir a ver otras playas con el resto del contingente.
miércoles, 28 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Que rico, tengo hambre.
ResponderEliminar